La subdivisión es una de las herramientas más importantes que hay que tener en cuenta a la hora de tocar la batería. Toda la música, y particularmente la percusión y batería, está basada en la subdivisión, por lo que controlarla y tener dominadas las principales va a ser fundamental para poder desarrollar cualquier patrón.
La subdivisión, simplificada, es la forma en la que dividimos los pulsos; es decir, la división de una división (ya que los pulsos son una división de tiempo). Esta subdivisión se hace a partes iguales, es decir que si dividimos un pulso en 4 partes, cada parte tendrá el mismo valor / duración.
En este ejercicio de subdivisión sencillo vamos a ver primero como funciona la musicalidad de cada una. Practicaremos las subdivisiones del 2 al 8, que serán, de momento, la base con la que partamos y “dividamos” un pulso.
Es fundamental hacer este tipo de ejercicios para poder encontrar un sentido musical a cada subdivisión.
Cosas que nos ayudarán:
- Contar los números por encima de cada subdivisión en voz alta.
- Contar los números en el interior (sin decirlos en voz alta).
Importante:
- Ir despacio con cada ejercicio.
- Que todos los golpes tengan el mismo espacio.
Lo más importante: tocar cada número despacio y que, poco a poco, vayamos subiendo la velocidad.
